Estado de Sitio
La oportunidad del cáñamo, una reivindicación a Belgrano
Jueves, 26 de mayo de 2022Por Marcelo López Álvarez

Dos años atrás cuando comenzaba la recordación del bicentenario del fallecimiento del Manuel Belgrano destacábamos su mirada industrializadora e independentista de la economía y la necesidad de generar su propia matriz productiva y económica.

Dentro de esas ideas que Belgrano proponía era la plantación e industrialización del cáñamo. La idea del General economista logró concretarse recién 200 años después cuando el presidente reglamentó el martes la Ley del Marco Regulatorio para el Desarrollo de la Industria del Cannabis Medicinal y el Cáñamo Industrial.

La ley promueve la investigación científica y producción de la planta que de por sí y durante años estuvo sumergida en cientos de prejuicios basados en la ignorancia pero también en la conveniencia de que permaneciera en el marco de la ilegalidad para cualquier uso.

Desde hace siglos la planta ha tenido aplicaciones industriales que Manuel Belgrano bien conocía y por eso proponía su cultivo en estas tierras, que además creía muy aptas. El uso de la fibra del cáñamo en aquellos tiempos era para la confección de telas muy resistentes, tanto que eran las que se utilizaban para las velas de los barcos y las sogas de los mismos.

Belgrano estaba convencido y así lo escribió en 1795, en un texto donde discurre sobre las utilidades del cáñamo y lino y lo acompaña con instrucciones y sugerencias para el desarrollo de los cultivos que se sembraban en las zonas de Galicia y Castilla, allí es dónde además expresa que sería un gran oportunidad de riqueza para nuestra región porque bien sabía que en esas zonas había contribuido a "exterminar la pobreza".

Algo que quizás no haya cambiado sustancialmente ya que en la actualidad la industria del cáñamo y el cannabis medicinal viene creciendo fuertemente a nivel mundial con un volumen en el mercado internacional proyectado para dentro de dos años de 43.000 millones de dólares. Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo que promovió y militó fuertemente la nueva norma prevén que para el año 2025 en la Argentina un volumen de negocios cercano a los 600 millones de dólares entre mercado interno y exportaciones y la posibilidad de generar 10 mil puestos de trabajo con fuerte impulso a economía regionales.

En aquellos años la idea de Belgrano fue cortada de cuajo desde Cádiz que pretendía mantener el monopolio del cultivo de la planta y su uso industrial, pero sobre todo del contrabando. En América ya era cultivada e industrializada en Norteamérica, El primer presidente estadounidense George Washington tenía extensas plantaciones de cáñamo en sus tierras de Mont Vernon. En el norte no solo se usaba para telas y sogas sino para usos mucho más extendidos como por ejemplo la elaboración de papeles muy resistentes ideales para las grandes distancias y tiempos que debían recorrer los documentos. La propia acta de la independencia de los Estados Unidos está redactada sobre papel de cáñamo.

El cáñamo es oriundo del Sudeste Asiático, desde donde, hace siglos, no sólo se difundió su cultivo sino también sus usos, pero además de los textiles e industriales la planta puede ser una fuerte proveedora de alimentos proteicos (es la planta que más proteínas provee por hectárea) a lo que se suman las terapéuticas que ya se conocen, sin descartar que a partir de la legalización en diversos países se abren con más fuerza nuevas instancias de investigación científica.

En la Argentina los últimos cultivos de cáñamo desaparecieron en la década del 70, cuando en 1977 la Dictadura prohibió su cultivo desconociendo las diferencias químicas de las plantas ya que no todas tienen THC activo

El cáñamo tiene tres cosechas anuales y se obtienen varios sub productos. La flor se utiliza para usos medicinales, infusiones, fermentación de cervezas y múltiples usos en el sector alimenticio. Luego el grano o semilla que también se utiliza en la industria de la alimentación para productos lácteos, aceites, el propio cañamon pelado se utiliza como frutos secos o en preparaciones y por último la pasta que se compone de celulosa y fibra. La fibra es la que utilizas para las telas, cuerdas, etcétera y la celulosa que va destinada a papel, biomasa, bioetanol, etcétera. En este último ítem por la gran resistencia que tiene la fibra se considera que puede ser el puntapié para un desarrollo más sustentable de la industria textil y de la construcción, que son habitualmente denunciadas por su huella ambiental.

Además por ser un cultivo de ciclo corto (apenas 4 meses) posibilita la rotación y evita el monocultivo y en su última etapa de cultivo, mejora las condiciones físicas del suelo, ya que la caída de sus hojas produce un colchón que le otorga nutrientes. Por otra parte, el bajo requerimiento de agroquímicos del cáñamo potencia las posibilidades de producción agroecológica como parte de estrategias de combate al cambio climático.

La Argentina está ante una muy buena oportunidad y una nueva puerta de desarrollos regionales, como siempre el desafío está en saber aprovecharla. 

Una de las experiencias que ya esta funcionando es la de La Rioja con la Empresa Agrogenética Riojana, para conocer más del proyecto y de sus implicancias y el desarrollo te invitamos a escuchar la charla con Benjamín Enrici, presidente de la empresa estatal riojana.



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