Imágenes que compiten en el Wildlife Photographer 2022
Viernes, 3 de diciembre de 2021

El Museo de Historia Natural de Londres invita a votar el premio de fotografía que cada año seleccionan los aficionados. Las 25 fotos se encuentran actualmente en exhibición en el museo, hasta que finalice la votación el próximo 2 de febrero.

'Lazos de amor', Irlanda, Sudáfrica Peter Delaney fue testigo de cómo una manada de elefantes cerraba filas, empujando a sus crías hacia el medio del grupo para protegerlas. Un elefante macho había tratado de separar a un recién nacido de su madre. Delaney estaba fotografiando la manada en la Reserva de Elefantes Addo, Sudáfrica, cuando el recién nacido dejó escapar un grito. La manada reaccionó instantáneamente, emitiendo fuertes llamadas, aleteando las orejas y rodeando a las crías, extendiendo sus trompas para tranquilizarlos. Los elefantes crean vínculos que duran toda la vida y pueden mostrar emociones desde el amor hasta la ira. Delaney explica que hay algo "mágico y hermoso" cuando se observa a los elefantes: "Te toca el alma".

'Barracudas', Taiwan Fueron los bancos de barracudas en Blue Corner, Palau, en el Pacífico occidental, los que llamaron la atención de Yung Sen Wu mientras se sumergía en el paisaje azul turquesa. Había estado nadando con ellos durante cuatro días, pero su formación cambiaba constantemente de forma y no encontraba el ángulo perfecto. Al quinto día, cuando las barracudas parecieron aceptarlo en el grupo. Rodeado de ellas, empezó a imaginar cómo ve un pez a otro mientras nada: esta era la imagen que quería. Tras 50 minutos agotadores nadando a gran velocidad para seguirlasl, obtuvo su vista perfecta de 'ojo de pez'.

'Abrazo de mono', China Zhang Qiang estaba visitando las montañas Qinling de China para observar el comportamiento del mono de nariz chata de Sichuan. Los bosques templados de las montañas son el único hábitat de estos monos en peligro de extinción, amenazado por la alteración de su espacio. Al fotógrafo le encanta observar la dinámica del grupo familiar: lo cercanos y amables que son. Cuando llega el momento de descansar, las hembras y las crías se apiñan para abrigarse y protegerse. Esta imagen captura ese momento de intimidad. El rostro azul del joven mono se encuentra entre dos hembras, con su llamativo pelaje dorado salpicado de luz.

El oso de hielo viene, Reino Unido Un viaje de dos horas en helicóptero separa la ciudad más cercana de este lugar en el río Fishing Branch en Yukon, Canadá. A finales de otoño el salmón regresa a desovar y para los osos grizzly de la zona estas aguas abiertas ofrecen una última oportunidad para darse un festín antes de hibernar. La temperatura media es de unos 30 grados bajo cero y el fotógrafo había estado esperando a que una osa usara este tronco para cruzar el arroyo. Al final, esta es la imagen que había imaginado. El pelaje de la osa está mojado por la pesca, congelado en carámbanos. Skillen afirma que se escuchaba el tintineo cuando pasaba.

Refugio de la lluvia, EE. UU. Durante una visita a Maasai Mara, Kenia, Ashleigh McCord capturó este momento entre un par de leones machos. Al principio, había estado tomando fotografías de uno de los leones, caía lluvia ligera. Un segundo león se acercó y saludó brevemente a su compañero para luego alejarse. Cuando la lluvia se convirtió en un fuerte aguacero, el segundo macho regresó y se sentó, colocando su cuerpo para proteger al otro. Después se frotaron las caras y continuaron sentados acariciándose la nariz durante algún tiempo.

Jaguar de cenizas , Brasil Durante el año 2020 los humedales del Pantanal de Brasil sufrieron más del doble de incendios en comparación al año anterior. "Un año que nunca se olvidará", dice Ernane Junior. Más del 26% del área total se vio afectada, y la situación en el Parque Estatal Encontros das Águas fue aún peor, con aproximadamente el 80% quemado. El parque es conocido por su gran población de jaguares y el fotógrafo estaba allí documentando los incendios cuando este jaguar y su hermano cruzaron el río Três Irmãos. Después de llegar a la orilla opuesta, el jaguar rodó en la ceniza, dejando solo su rostro descubierto.

Abrazo de delfines, España Jaime Rojo observó cómo Federico Mosquera, un biólogo de la Fundación Omacha, Colombia, calmaba a un delfín del río Amazonas. El contacto calma a estos animales; mantenerlos hidratados cuando están fuera del agua es importante. El equipo de Omacha y WWF estaba transportando al delfín a una instalación veterinaria temporal en Puerto Nariño, Colombia, para implantar una etiqueta GPS en su aleta dorsal. El proyecto es parte de un intento científico más amplio de comprender la salud y los patrones migratorios de los delfines de río. El objetivo era marcar a cinco individuos, pero las aguas altas les dieron a los delfines un rango de deambulación más amplio de lo habitual, y la tripulación logró, tras muchos esfuerzos, marcar solo a un espécimen durante la expedición.

El águila y el oso, Países Bajos Los cachorros de oso negro a menudo trepan a los árboles, donde esperan a salvo a que su madre regrese con comida. Aquí, en las profundidades del bosque lluvioso templado de Anan en Alaska, este pequeño cachorro decidió tomar una siesta en una rama cubierta de musgo bajo la atenta mirada de un águila calva juvenil. El águila permaneció sentada en este pino durante horas mientras el oso dormía.

La vida en blanco y negro, Ecuador Decenas de cebras de las llanuras beben en el pozo de agua de Okaukuejo en el Parque Nacional Etosha, Namibia, un lugar para que los animales de la zona calmen su sed provocada por el calor abrasador del sol. Juntas se mueven como una sola, las cebras bajan la cabeza para buscar agua y, casi de inmediato, la vuelven a levantar robóticamente en busca de peligro. Las rayas le recordaron a Bustamante a un código de barras vivo. Su objetivo era capturar solo a una con la cabeza en alto.

Aliento de un zorro ártico, Italia Marco Gaiotti estaba mirando a este pequeño zorro ártico mientras llamaba incesantemente a otro cercano. Notó que el aliento húmedo del zorro se congelaba rápidamente en el aire después de cada llamada. Era el final del invierno en Spitsbergen, Svalbard, y el aire frío del Ártico llegaba a los 35 grados bajo cero.

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