Charly García y su particular relación con Mendoza
Sábado, 23 de octubre de 2021
Por: Walter Gazzo

No es una novedad pero siempre llamó la atención que Charly García tuviese en nuestra provincia un comportamiento muy particular, pudiendo vivir momentos esplendorosos y otros aciagos.

Acá va un detalle de algunos de esos momentos:

Diciembre de 1983. Charly presentó "Clics modernos" en dos funciones en Estadio Pacífico, que estuvieron repletas. Estaba hospedado en el Plaza Hotel (hoy Hyatt) y en un momento determinado sufrió un ataque de furia generando una serie de destrozos que comenzaron en su habitación y se extendieron por todo el hotel. Luego explicaría públicamente que el motivo de la rabieta fue porque "no le gustaban los cuadros". Esa fue la cuna de su emblemático tema "Demoliendo hoteles".

Agosto de 1987. Charly vuelve a Mendoza para presentar "Parte de la religión" en Estadio Pacífico. Va la crónica de la revista Pelo:

Durante el fin de semana pasado, Charly García protagonizó un accidentado recital en el Estadio Pacífico de Mendoza, que culminó abruptamente con su detención. Tras el hecho, Pelo se comunicó inmediatamente con Fernando Samalea, baterista de la banda de García, quien dio su versión de lo ocurrido. El relato de Samalea difiere en forma sustancial con lo publicado por varios medios periodísticos.

Charly García protagonizó durante el fin de semana pasado un accidentado recital en la ciudad de Mendoza. Las informaciones recibidas sobre el hecho señalaban que la violencia se había manifestado a través de actitudes censurables del músico, desde un aluvión de insultos al público hasta una muestra de vocación nudista. Fernando Samalea, baterista de la banda que acompaña a García, ofreció a Pelo su versión de lo ocurrido en el Estadio Pacífico de Mendoza. "En primer lugar vale aclarar que las dos funciones pautadas se realizaron, hubo cerca de seis o siete mil personas presentes en cada una. El público estaba muy enfervorizado, pero en general no tenía reacciones violentas, sólo había un pequeño grupo de cinco o seis personas que tiraron cosas al escenario; hubo llaves que pegaron en mi batería. La imagen que teníamos del público desde el escenario era terrible porque estaban totalmente apretujados, no podían moverse, pero respondieron muy bien al show, salvo las excepciones que mencioné antes. Hubo muchas cosas 'raras' en todo el desarrollo del show. Desde el inicio, podría decir que desde nuestra llegada a Mendoza, no nos recibieron bien ni en el hotel. Durante la primera presentación no sucedió nada anormal y en la segunda el público parecía una masa incontrolable, como una especie de jauría. Durante la primera parte de ese segundo concierto, no hubo nada terrible, sólo arrojaban llaves, botellas y escupían. Luego, inexplicablemente nos quedamos sin sonido, había una iluminación perfecta en el sector del público pero nosotros no podíamos ejecutar nuestros instrumentos. Luego Charly ya no soportó más lo que estaba pasando, previo a eso, durante el tema "No voy en tren", se bajó del escenario, los músicos de la banda no sabíamos que hacer y fue el negro García López quien cantó todo el tema. No sabíamos si Charly volvería a subir al escenario, finalmente volvió, le preguntó al público si quería que continuase el concierto, todos asintieron y todo continuó, pero el pequeño grupo seguía insultando y tirando objetos. Charly perdió los estribos y se bajó los pantalones, en ese momento hubo una ovación en todo el Estadio, ya había festejos cada vez que Charly respondía en los mismos términos en que lo insultaban. Cuando terminó el show creímos que había acabado todo, nuestra sorpresa ocurrió cuando llegamos a los camarines".

La policía ataca

"Si hubo algo criticable en todo lo que pasó fue la actuación de la policía, vinieron en una actitud rencorosa y asesina. Lo que ocurrió cuando ingresamos en los camarines fue brutal en todo sentido, fueron agresiones de palabra y de hecho. Yo por suerte tenía dos camperas que pudieron amortiguar los golpes porque me tomaron de los pelos, me pegaron con palos, me metieron debajo de un andamio y me pegaron entre diez personas, pude zafar pero fue terrible. A García López también le pegaron. Todo muy inexplicable, luego se llevaron a Charly y también le pegaron. Cuando estuvimos un poco calmos, fuimos los músicos a ver cómo estaba él y cuando llegamos se pusieron delante nuestro unos veinte efectivos esperando cualquier motivo para molernos a palos, esa era la actitud general. No nos dejaron verlo en ningún momento. Según el abogado que se ocupó del tema, la detención fue ilegal, no había ningún cargo en contra. La exhibición no es un delito y tampoco la rotura de algo si se paga por el daño, se rompió un vidrio pero se pagó. Fue horrible porque nos rodearon las dos puertas del camarín y fueron casi veinte las personas que tomaron a Charly. Se cometieron injusticias terribles, incluso con el público fueron muy agresivos, porque la policía los basureó todo el tiempo. Creo que los diarios han tenido un eco de todo lo sucedido y me parece que con algo de exageración, ya que la esposa del director del diario "Los Andes" estaba en el hotel y estaba absolutamente indignada por la presencia de Charly en el lugar; nos acusó, de palabra, de drogadictos y homosexuales, creo que ella se habrá encargado de publicar muchas cosas exagerando un poco. Para todos fue una pesadilla este fin de semana. Yo creo que los policías se comportaron mal, Charly García fue golpeado, de eso no hay duda. Tenía muchos cortes y moretones".

Marzo de 2000. El hecho más recordado en la historia de Charly y Mendoza: se arrojó desde un noveno piso hacia una pileta ubicada 20 metros más abajo, en Hotel Aconcagua. Con una malla roja, descalzo y la cara pintada con manchas blancas, cayó de espalda casi sentado, y subió a la superficie como si nada hubiese pasado. "Me gusta tirarme", comentó García a los periodistas. El episodio tuvo repercusiones en todos los medios del país.

Una horas antes, agredió físicamente a una empleada del bar La Reserva que le arrojó un vaso por la cabeza luego de que el cantante se negara a darle un autógrafo. Casi dos años después, en octubre de 2002, luego de ser sometido a juicio oral, fue absuelto.

Abril de 2007. Luego de un recital en el estadio El Santo y una zapada con amigos en el Cacano Bar de Chacras de Coria, el artista se alojó en el hotel "Montañas Azules". Al otro día, cerca de las 22 comenzó el desastre. Un piquete de prostitutas, dueños de saunas y cafishos de todas las especies esperaron al astro de rock para darle una tunda por una deuda tras los servicios prestados por las señoritas. Sin embargo, el artista escapo en un auto para dar otro recital en el mismo bar, hasta que se hizo la hora de tomar el avión que lo llevo de nuevo a Buenos Aires. Finalmente, fue denunciado por dos prostitutas ante la fiscalía, al parecer, por dejarlas encerradas en la habitación del hotel y no haberles pagado sus servicios personales, por un valor total de 10.000 pesos.

Julio de 2008. Luego de un ataque de ansiedad que lo llevó a destrozar la habitación del hotel Solaz de los Andes donde se hospedaba, terminó internado en terapia intensiva de la Clínica de Cuyo. Cuando los médicos le dieron el alta se instaló en una clínica psiquiátrica de Buenos Aires para luego ser trasladado a la quinta de su amigo Palito Ortega, quien lo ayudó en su rehabilitación durante más de un año. 

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